He olvidado las innumerables veces que he escrito sobre amor o sobre ti, tantas son que seguramente esta se parezca un poco a algunas de ellas a pesar de que voy a intentar escribir algo distinto, quizás algunos puedan decir que no sabré mucho sobre amor teniendo 23 años pero cuando uno ama intensamente y siente de verdad esa razón de existir o encontrar ese algo que te convierta en tu mejor ser creo que es suficiente, esto es un texto sobre el amor en si, con sus cosas bellas y sus cosas más bellas aun, pues me parece imposible encontrar algo malo sobre el amor si este es correspondido, así pues comenzaré sin más rodeos que ya es hora ¿no crees?
Han pasado muchos años y sigo teniendo esa sensación de vacío sin ti, respiro y siento la necesidad de absorber más aire aunque se que es tan sólo por estar justo a punto de romper a llorar por recordarte, que bello y doloroso es recordarte, tan bello es que a pesar del dolor que siento al hacerlo vuelvo a necesitar esa sensación, intenté amar a alguien cómo a ti ¿sabes? es más, durante un muy largo tiempo lo conseguí y sentía con esa persona lo que una vez conseguí contigo pero sucedió que no podía funcionar y tras muchas noches llorando y otras disfrutando comprendí que no podía seguir sintiéndome de ese modo, una marioneta sexual para alguien que no supo cómo recomponer mi corazón y antes de lograr montarlo lo destrozó aun más, lo rompió en pedazos tan chiquitos que me a costado mucho tiempo recomponer lo necesario para volver a sentirme vivo, no es al completo, cierto es que he tenido ayuda y por esa razón tendré a esa persona en mi corazón a pesar de no sentir nada por ella o ella por mi, me ayudó a verme cómo soy en realidad, un chico que si se lo propone puede ser muy divertido y lo suficiente alocado cómo para lograr que alguien se fije en mi, así es cómo poco a poco recompuse lo suficiente cómo para comerme el mundo y no literalmente por dios, ves, ese es otro cambio que quiero dar y me está costando pero creo que puedo lograr, unos pequeños cambios en mi vida serán suficientes para mostrar al mundo mi mejor ser a pesar de no tener a alguien con quien compartirlo, pero te tengo a ti, que sigues en mi mente y siento cómo me hablas a medida que escribo esto, escucho tu sonrisa y me doy cuenta que no necesito al cielo para hablar contigo, sólo he de recordarte y ahí estarás, atentamente, ese pequeño niño que hay en mi interior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario